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martes, 2 de febrero de 2016

Otras ideas para personalizar tus tartas: el papel comestible



El mundo de la personalización de las tartas ha crecido tanto que cada vez hay más inventos para hacer (casi) cualquier tipo de cosa que se te pase por la cabeza. Este es el caso de la tinta comestible, y con ella, las impresoras con cartuchos de tinta comestible. Sí, existen. Y por supuesto, papel especial para ellas: el papel de azúcar o de arroz (obleas) y el papel chocotransfer (para transferir al chocolate).

Así que cualquier foto, diseño o imagen que quieras, la puedes imprimir, y comértela. Aunque lo suyo es que la coloques en una tarta para que quede totalmente personalizada J

Este es el caso de las últimas 2 tartas de cumpleaños que he hecho: una para un futbolero y otra para un fan de los Power Rangers.



Yo escogí el papel de azúcar porque tiene mayor calidad de impresión y además es más flexible a la hora de manejarlo. Además tiene un sabor a vainilla muy rico.

Y como (todavía) no tengo impresora de tinta comestible, acudí a 1000 Colores para que me imprimiesen las imágenes en papel de azúcar. Y la verdad es que quedaron tal cual las diseñé. ¡Quién diría que se pueden comer!



martes, 10 de febrero de 2015

Swiss Meringue Buttercream (crema de merengue suizo)

Buscando un relleno que combinase con la mermelada de fresa, y que no se estropease a temperatura ambiente porque iba a ser para rellenar y cubrir una tarta fondant, encontré la receta de la mejor buttercream que existe: la swiss meringue buttercream (SMBC), o sea, crema de mantequilla de merengue suizo.

Supera a la buttercream original en muchos aspectos: no sabe tanto a mantequilla, no lleva azúcar glas, no se notan los granitos de azúcar… ¡Es perfecta!

Además, se le pueden añadir diferentes aromas o siropes para darle color y sabor a la crema.

La receta es muy básica y solo requiere de 3 ingredientes: claras de huevo, azúcar mantequilla, en proporciones muy fáciles de recordar (1-2-3). Ejemplo:
  • 100g de claras de huevo (150g si son pasteurizadas)
  • 200g de azúcar
  • 300g de mantequilla a temperatura ambiente 


Al llevar claras de huevo, lo mejor es que sean pasteurizadas, así nos evitamos cualquier problema, sobre todo si la vamos a dejar fuera de la nevera. Las venden en muchos supermercados así que son fáciles de encontrar.

PREPARACIÓN
Ponemos al baño maría las claras con el azúcar. Hay que remover constantemente para evitar que las claras cuajen. 

Lo idóneo es que cuando lleguen a una temperatura de 60ºC se retiren del fuego y se pasen a un bol diferente para batirlas. Yo no tengo termómetro de cocina, así que la manera de comprobar si el azúcar se ha disuelto completamente es tocando con la yema de los dedos: si no notamos los granitos de azúcar es que ya están listas.

En un bol a parte montamos las claras con el azúcar ya disuelto durante unos 15 minutos a velocidad alta. Una vez que el merengue suizo esté listo (adquiere un color muy blanco y forma picos consistentes), dejamos enfriar un poco porque si todavía está muy caliente la mantequilla se nos puede derretir. 


Una vez enfriado, podemos añadir la mantequilla poco a poco en trocitos.

Batimos la mezcla y se verá que va cambiando de consistencia, incluso parece que se corta, pero hay que seguir batiendo hasta que tenga una apariencia cremosa, y ya estará lista.

Ahora es el momento de añadir si queremos algún aroma, sirope, queso… La vainilla le da un sabor buenísimo.
Esta buttercream ha quedado bastante amarilla porque 
lleva margarina Tulipán (que lleva colorante caroteno) 
pero podemos teñirla si queremos cambiarle el color.
Con esta buttercream podemos decorar tartas y cupcakes y aguantará hasta 4-5 días fuera de la nevera. Si la metemos en la nevera se volverá bastante dura, así que si la vamos a usar, habrá que sacarla 2 horas antes para que se ablande. También podemos congelarla hasta 3 meses sin problema.

jueves, 5 de febrero de 2015

Carrot Cake (Tarta de zanahoria)


La Carrot Cake es una tarta que no imaginaba hacer en mucho tiempo, la verdad es que no me llamaba mucho la atención que una tarta llevase zanahoria… ¡Y qué equivocada que estaba!

Es increíble los aromas que desprende mientras la vas haciendo, cuando vas mezclando los ingredientes antes de hornear el bizcocho. Canela, vainilla, naranja…

La receta es sencilla, la encontré en masedimburgo.com y, aunque he modificado algunas cantidades como la del azúcar y he cambiado la mantequilla por aceite en menos cantidad, la verdad es que di en el clavo. Está mal que yo lo diga pero, ésta sí la he probado, ¡y está buenísima!

El bizcocho queda súper esponjoso, y sus sabores combinan a la perfección con la crema de mascarpone. Yo no soy nada fan de la canela, pero le da el toque perfecto.

Bueno no me entretengo más, aquí os dejo la receta:

INGREDIENTES

Para la masa:
  • 270g de zanahorias peladas, ralladas o picadas muy pequeñas
  • 275g de harina
  • 1 cucharadita  de levadura
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 200g de azúcar moreno
  • 200ml de aceite de girasol
  • 3 huevos L, a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1/2 vaso de zumo de naranja
  • 3 cucharaditas de nata líquida para postres


Para el relleno y la cobertura:
  • 500g de queso mascarpone
  • 4 cucharadas de azúcar glas
  • Nueces
Otra opción para rellenar es mezclar 500g de queso mascarpone con 500ml de nata montada, para mí le da el toque perfecto al bizcocho.


PREPARACIÓN
  1. Precalentar el horno a 175 ºC. Engrasar dos moldes con mantequilla y cubrir la base con papel de horno.
  2. En un bol, mezclar la harina, la levadura, la canela y el bicarbonato y reservar.
  3. Batir la mantequilla o el aceite unos segundos e incorporar poco a poco el azúcar moreno. Batir unos minutos, hasta obtener una consistencia cremosa.
  4. Incorporar los huevos uno a uno, batiendo cada vez. Incorporar el extracto de vainilla y seguir batiendo.
  5. Verter a la mezcla 1/3 (un tercio) de la mezcla de harina e ingredientes secos que habíamos reservado,  batir y añadir la mitad del zumo.
  6. Añadir a la mezcla otro 1/3 (tercio) de la mezcla de harina y la otra mitad del zumo, y batir.
  7. Incorporar el resto de la mezcla de harina (1/3) y batir bien.
  8. Con la ayuda de una espátula, añadir la zanahoria y la nata líquida a la mezcla y remover a mano.
  9. Verter la masa en los moldes y hornear durante unos 30-35 minutos. El tiempo de cocción varía mucho según el horno y el grosor de la tarta, así que lo mejor es comprobar el estado de horneado cada poco tiempo.
  10. Sacar del horno. Dejar reposar el pastel en los moldes durante 10 minutos, desmoldarlos y dejarlos enfriar encima de una rejilla.


Preparación de la cobertura
Para cubrir la tarta, necesitaremos dejarla enfriar en la nevera (envuelta en papel film) como mínimo dos o tres horas.
Batimos a mano el mascarpone con el azúcar glas en un bol hasta que el azúcar se integre con el queso y obtengamos una cobertura cremosa.
Untamos con la espátula el queso encima de uno de los bizcochos o nos ayudamos de una manga pastelera. Cubrimos con el otro bizcocho y la terminamos de decorar con el queso y unas nueces.


Este bizcocho se desmigaja con mucha facilidad, así que es mejor hornearlo en diferentes moldes si se quieren hacer varias capas en vez de cortarlo porque se nos rompería.


Venga, ¿quién se anima a hacerla?